miércoles, 16 de octubre de 2013

La videoconferencia tradicional adelanta un paso

El e-learning empieza a ser una modalidad formativa madura. Lo demuestra el hecho de buscar de manera continua nuevos retos, nuevas funcionalidades con las que hacer que la adquisición de conocimiento sea más óptima cada vez.
Esta madurez ha coincidido con la democratización en los accesos a banda ancha, que permiten a un alto porcentaje de hogares disponer de conectividad a Internet suficiente para usar servicios más avanzados.
Uno de  ellos es la videoconferencia. Sé lo que estáis pensando… ¡Pero si la videoconferencia se lleva utilizando desde hace 20 años! Totalmente cierto, sin embargo, ahora se usa de manera masiva, antes de manera muy puntual.
Además, hay un cambio importante en el sector de la formación: ahora ya no destaca quien usa videoconferencia en sus cursos (es la normalidad), destaca el que la usa de manera correcta, y aprovecha todas sus posibilidades.
Si quieres estar en el grupo de entidades usan de manera efectiva un sistema de videoconferencia, debes tener en cuenta que:
-          Los sistemas de videoconferencia actuales ya no son una mera transmisión de audio + vídeo en tiempo real. Quedan integrados en herramientas de trabajo colaborativo, que permiten compartir archivos y escritorio, grabar sesiones, moderar de manera sencilla una clase online, etc.
-          Puedes tener el sistema de videoconferecia más avanzado pero  sin un buen comunicador el resultado será negativo.  El perfil del profesor debe aunar conocimiento de la materia, con habilidades de comunicación. El resultado final, contando con un profesor que sepa transmitir frente a una cámara… varía de manera radical.
-          La clase online tal y como la entendíamos (profesor exponiendo, alumnos atendiendo) cambia su formato. El alumno prefiere tener la opción de ver la sesión grabada, y ve más constructivo tener sesiones online  de tutoría grupal (docente y compañeros) en las que debatan sobre dichas clases grabadas.
-          En relación al punto anterior, el hecho de disponer de clases grabadas (no en tiempo real), hace que la calidad de las mismas pueda aumentar con las posibilidades que ofrece la postproducción del vídeo.
En definitiva, la videoconferencia es ya algo más, pasa a ser una parte de las herramientas colaborativas que inundan el mercado de la formación.
¿Has usado la videoconferencia en tus experiencias formativas? ¿Cuál ha sido el resultado?

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